Del Materialismo y otros Demonios…

annette-batista-day-766631-unsplash.jpg

En el anterior post, una persona comentó que su creencia muy arraigada por su religión, es que “tener dinero la convierte en una persona materialista y la aleja de la espiritualidad”, lo cual afirma le había ocasionado muchos problemas y sufrimiento en su vida ya que nunca se había interesado por tener una sana relación con el dinero, no sabía administrarlo y sentía que sólo pasaba de una crisis económica a otra.

Al generosamente compartir su experiencia, pude reflexionar que ésta puede ser la creencia de muchos de nosotros ya que consciente o inconscientemente podemos estar viviendo con el mismo dogma, lo que me motivó a profundizar sobre el origen de ésta creencia lo cual nos traslada al Panteón de los Fenicios, donde Mammón era el Dios de las Riquezas y se relaciona con la palabras fenicia “mommon” que se puede interpretar como beneficio o utilidad, la palabra hebrea “matmon” que significa tesoro y traducida al arameo, Riqueza.

Como figura de demonio avaro hizo su debut en el Sermón de la Montaña en tiempos de Jesús donde él mencionó el nombre “Mammon” para simbolizar a las riquezas y el deseo por el dinero, lo que en un contexto bíblico se personificó como el demonio de la avaricia y el materialismo.  Mammón es entonces un demonio de carácter simbólico para personificar ciertas tendencias consideradas negativas en los seres humanos al priorizar lo material sobre lo espiritual.

Ahora bien, en esencia los seres humanos somos la unidad del cuerpo, la mente y el espíritu y en un sentido holístico debemos propender por el equilibrio de ésta triada. El materialismo entonces entendido como el excesivo apego a todo lo material rompe la armonía de ésta unidad.

Sin embargo, teniendo en cuenta que somos una mente y un espíritu en un cuerpo físico, la materialidad y la espiritualidad no riñen si no por el contrario podemos afirmar que son complementarias pues tenemos la necesidad de la materia para cubrir nuestras necesidades básicas.

El dinero como parte de lo material no es la excepción, pues la energía monetaria es indispensable y en un sentido práctico, éste es simplemente un bien de intercambio al que no podemos culpar y endilgarle connotaciones negativas como el control, la dominación, la corrupción, la desigualdad o la avaricia, pues somos los seres humanos los que elegimos qué hacer con éste recurso.

El dinero será entonces lo que nosotros decidamos hacer de él, pero si lo encasillamos como algo negativo estaremos negando parte del elemento material de nuestra triada, parte de nuestra esencia y no podremos evolucionar de manera integral ya que somos seres que necesitamos subsistir en un plano material.

Por el contrario si aceptamos y abrazamos nuestra esencia material como parte de lo que somos podremos dar un carácter espiritual al dinero desde como lo genero, lo administro, lo disfruto y lo comparto con las demás personas para contribuir al bienestar común con una profunda generosidad.

La Trampa del Ego

Si crees que eres más espiritual porque manejas una bicicleta al trabajo, pero juzgas a los que aún usan automóvil, caíste en la trampa del ego.

Si crees que eres más espiritual porque has dejado de ver la televisión porque te pudre el cerebro, pero juzgas a los que aún la ven, caíste en la trampa del ego.

Si crees que eres más espiritual porque escuchas música de meditación y sonidos de la naturaleza, pero juzgas a los que aún escuchan música de los medios masivos de comunicación, caíste en la trampa del ego.

Si crees que eres más espiritual porque eres vegano, haces yoga, usas cristales, sanas con reiki, lees libros de conciencia, pero juzgas a los que no son como tú, caíste en la trampa del ego.

Mooji

Si te interesa tener más información sobre éste y más temas, puedes suscribirte para recibir las últimas novedades.

Si te gustó éste post, dale clic en me gusta y ¡compártelo!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.