¿A más Opciones más Satisfacción?

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Años atrás me encantaba ver la variedad de productos en la tiendas y la disponibilidad permanente de opciones en el mercado y sin dudar que esto tiene enormes ventajas, con el pasar de los años, la madurez, la definición de un estilo de vida, el aumento de mi poder adquisitivo y la preferencia por disfrutar las experiencias más que de tener cosas,  mis decisiones de compra actualmente benefician más mis prioridades, la calidad y el uso del tiempo con lo cual comprar se ha transformado en una actividad secundaria pero más placentera y satisfactoria.

Hoy comprar dejó de ser una actividad imperativa u obligatoria y desapareció totalmente como una opción de ocio cuando no tengo nada que hacer, pues hoy es el resultado de una decisión consciente que surge de una necesidad verdadera de adquirir productos o servicios que me aporten un valor real.

Es así como a pesar de haber reducido las salidas a comer fuera de casa, hoy hacerlo es una actividad planeada que involucra descubrir espectaculares restaurantes donde el menú tiene pocas pero cuidadas y exquisitas opciones, con una esmerada y delicada elaboración teniendo como resultado platos extraordinarios que complementan la experiencia con un impecable servicio dentro de un plausible ambiente.

En igual sentido la experiencia de ir de tiendas la he simplificado  a la selección de unas cuantas boutiques con pequeñas colecciones de vestuario, zapatos y accesorios con particulares y únicos diseños y dedicada confección con pulidos detalles que compaginan perfectamente con mi estilo personal.

Así mismo hoy prefiero las secciones en los supermercados o los pequeños mercados donde abundan los alimentos naturales y saludables y se reduce la tentación de las innumerables opciones de los productos altamente procesados.

De ésta manera he priorizado la calidad sobre la cantidad, reduciendo la frecuencia de las compras y el número de productos que adquiero, eliminando la impulsividad por lo superfluo, aprovechando, usando y realmente apreciando los artículos que decido llevar a casa, con lo cual tener un número reducido de opciones me lleva a tomar decisiones más rápidas y efectivas con éste fin.

Lo cual a su vez es acorde con mis necesidades actuales, las de mi familia, mi hogar y mis finanzas, abriendo la puerta así a la frugalidad al inteligentemente vivir sin que falte nada, pero sin que sobre tampoco, encontrando un verdadero equilibrio en el consumo.

“Me gusta vivir pobre…pero con mucho dinero”

Pablo Picasso

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Photos by Jomjakkapat ParruengSteven Wei and Angelina Litvin on Unsplash

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