¡Papá llegó a Casa!

picsea-357048-unsplash

Algo que nuestros hijos nos recuerdan cada día es a disfrutar de las pequeñas cosas y momentos  de la vida como la bienvenida a papá cuando llega a casa.  Desde que era bebé y se acercaba la hora de su llegada, mi hija estaba pendiente de la puerta y una vez ésta se abría  y escuchaba su voz,  empezaba a mover sus pequeños brazos y piernas y reía desbordada por la emoción. Era imposible no sentir la alegría de éste momento tan dulce y disfrutar de los besos y abrazos del reencuentro.

Alegría que hoy ya mayor sigue expresando a través de los dibujos que le tiene de regalo, gritando de felicidad, corriendo a su encuentro y abalanzándosele emocionada para abrazarle cuando llega. Instantes invaluables en la vida que quedan grabados en la memoria de toda la familia para siempre y que preceden el momento del juego y la lectura de un cuento, donde indudablemente los padres tienen un estilo de comunicación e interacción que genera una amorosa complicidad, buen humor y diversión con sus hijos que los diferencia de la forma en que las madres interactuamos con ellos.

Diversidad que yo valoro enormemente ya que le proporciona a mi hija una experiencia más amplia y rica de interacciones relacionales contrastantes, porque ya sea que nos demos cuenta o no, nuestros hijos están aprendiendo, por pura experiencia, que todos los seres humanos somos diferentes, tenemos divergentes formas de ver el mundo y enfrentamos la vida de múltiples maneras. Entendimiento que es crítico para su desarrollo.

En adición, es indudable que los padres juegan y se relacionan de forma diferente, motivando a sus hijos a aventurarse más en el parque, montar en bicicleta, correr más rápido, enseñándoles que es posible arriesgarse y que muchas veces se puede fallar pero se puede volver a intentar; fortaleciendo su confianza,  motivándolos a ser independientes y a buscar un equilibrio saludable entre el riesgo y la aversión, aprendiendo una nueva forma de autocontrol cuando van comprendiendo el importante balance entre la timidez y la agresión y en general proveyéndoles de innumerables herramientas y fortalezas que los preparan para interrelacionarse más provechosamente con su entorno.

Claramente hoy muchos de nuestros hijos disfrutan de un padre con un rol más activo y enriquecedor que décadas atrás, ya que así como las mujeres hemos ido ganando terreno en muchos ámbitos y hoy jugamos un importante papel en nuestras sociedades, los hombres están trascendiendo el papel sombrío de padre de años atrás que los encasillaba sólo como padres disciplinadores y proveedores económicos y han pasado a tener más presencia en la vida de sus hijos a través de un mayor balance vida-trabajo que las generaciones precedentes.

Es así como hoy es común ver a papás en el parque con sus hijos, empujar una carriola por la calle, cambiar pañales, ir a la cita con el pediatra o asistir a la reunión del colegio y tenemos un importante número de padres en casa.  En general, padres muy comprometidos e involucrados en la crianza de sus hijos en todos los niveles.

Aspectos que no aportan a priori grandes beneficios económicos, pero si un impacto positivo en cada ser humano que hoy tiene el privilegio de disfrutar de un maravilloso padre presente en sus vidas y un incalculable beneficio en la formación y el apoyo de las nuevas generaciones que les permitirá contar con innumerables recursos para ver y comprender el mundo desde un espectro más amplio.

“Lo único que me importa en la vida es ser un buen padre, no puedo decirte que la oscuridad desaparezca del todo, sigue ahí, pero nunca me he visto tan cerca de la luz como en éstos tiempos.”

Johnny Depp

¡Feliz Día del Padre!

Photo by Caroline Hernandez on Unsplash Photo by Picsea on Unsplash

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.