¡Mi Ropa No Es Basura!

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Muchos de nosotros hemos sentido el placer y el entusiasmo de encontrar una ganga en un día de compras, hemos experimentado de primera mano la tentación de las promociones y también hemos sucumbido ante los diseños de la moda rápida de bajo costo, sólo para terminar tirando a la basura el 80% de éstas prendas a la cuarta pasada por la lavadora, lo que si bien admito que he hecho, también debo reconocer que me produce decepción y enfado, con lo cual me declaro una “retro” y he vuelto a la costura tradicional, la cual a la larga no es tan cara como se piensa….

Aunque hoy sé que la moda rápida es la segunda industria más contaminante del mundo después de la petrolera, según datos de la ONU, con un fuerte impacto negativo para el entorno y la salud, además de todos los escándalos en que ha incurrido por violación de derechos laborales en muchos países, mi aproximación a la moda sostenible se dio cuando aún ignoraba ésta información y empecé a notar que la ropa de alta calidad en mi armario duraba muchos años en uso, manteniéndose en perfectas condiciones e inconscientemente la cuidaba más porque apreciaba realmente su valor.

De ésta manera sin proponermelo, fui priorizando la calidad sobre la cantidad de forma casi imperceptible, con lo cual simultáneamente también fui definiendo un estilo personal, llegando al punto de tener menos prendas pero que realmente me gustan, me hacen sentir bien y uso, al mismo tiempo que identifico fácilmente aquellas que he dejado de utilizar, necesitan algún arreglo o requieren reemplazo, encontrándome cada vez menos dispuesta a ir de compras, con el consecuente efecto positivo que esto ha tenido en mis finanzas, pues ahora compro menos, pero compro mejor.

Soy una amante de la moda y no lo considero nada superficial, sino por el contrario una forma a través de la cual expresamos nuestra individualidad y estética particular, por ello para mí siempre ha sido un placer vestirme, despliego mi creatividad para encontrar la prenda perfecta, combinar colores, usar accesorios, mezclar prendas nuevas con otras vintage, crear atuendos que reflejan mi esencia personal y por supuesto me hagan sentir cómoda, confiada, reflejen mi buen estado de ánimo y si no me encuentro tan bien, me ayuden a estar de buen humor, pues para mi la indumentaria siempre ha tenido ese mágico poder.

Como resultado hoy prefiero elegir entre pequeñas colecciones de ropa, zapatos, bolsos y accesorios con un diseño único que muchas veces se aleja de las tendencias, pero involucran detalles originales, un trabajo magistral de confección o elaboración. Moda que a priori puede parecer costosa pero que al hacer un análisis más concienzudo me hizo percatarme que por ejemplo comprar los zapatos de alta calidad de mis sueños, me podía además evitar la compra de cinco en un año y que si a eso le agregaba que los podemos usar durante varios años, el resto es historia….son puras matemáticas.

Afortunadamente para nuestros bolsillos y nuestro planeta, la consciencia social colectiva hoy es mayor e incluso las generaciones mas jóvenes como los millenials hoy apuestan por no adquirir tanta ropa y en su lugar alquilarla, idea muy popularizada que hoy acompañan muchos gigantes tecnológicos; los fabricantes más reconocidos de la moda rápida en los recientes años se han doblegado ante la presión de los consumidores que demandan una moda sin tóxicos y se han comprometido a eliminar de su cadena de suministros y productos toda descarga de químicos en el 2020 y finalmente el mundo de la moda, ha reconocido que la «moda pronta» nunca será sostenible y saben que su futuro depende de una tecnología innovadora y la apuesta por la sostenibilidad en sus procesos para ofrecer prendas de larga duración que posteriormente se puedan reutilizar o reciclar.

Por mi parte lejos de tener un armario capsula, minimalista o completamente sostenible, cada día éste si es más reducido y de mejor calidad, pasándome paulatinamente al bando de los que utilizan su ropa con más frecuencia y estamos dispuestos a consumir menos, con lo cual así sea siempre o no consciente, éste cambio tiene un impacto positivo directo en nuestro planeta con menos uso de recursos naturales, menos emisiones de carbono y menos explotación laboral en lo que finalmente todo esfuerzo que haga, ¡Cuenta!.

«La moda es lo que te ofrecen cuatro veces al año los diseñadores. El estilo es lo que tu eliges»

Lauren Hutton

Photos by Quinten de Graaf and Jayson Hinrichsen on Unsplash

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