¿Qué Vinimos a Acumular?

Culturalmente nos educan para ser exitosos y la felicidad se presume llegara una vez cumplamos ciertas metas, lo que la convierte en un fin alcanzar, siempre y cuando logremos obtener aquello de lo cual depende,  lo que puede suponer tener títulos, cierto estatus, posesiones materiales o dinero. Sin embargo, ¿Qué pasa cuando aquello que logramos no nos hace felices?

Generalmente cuando olvidamos las razones por las cuales estamos haciendo lo que hacemos, perdemos el rumbo de lo que realmente queremos hacer, aquello que va en sintonía con nuestros valores y nos hace realmente felices, por lo que terminamos tomando decisiones impulsivas por las motivaciones equivocadas.

Esto se debe a que con los logros viene una alegría momentánea y una vez que nos percatamos de que ahí no estaba la felicidad, automáticamente nos fijamos nuevos objetivos ya que inconscientemente tendemos a buscar nuestra felicidad externamente sin siquiera cuestionarlo y generalmente con aquella ilusión de que una vez consigamos lo que nos hemos propuesto vamos a ser felices, ésta añoranza nos pueden mantener en un proceso de búsqueda que puede durar toda la vida.

Por supuesto que tener sueños, metas y planes no tiene nada de malo y hace parte importante de nuestra existencia, el problema está cuando en la búsqueda de éstos objetivos nos olvidamos de vivir el momento, hacemos a un lado a los nuestros, nos vinculamos emocionalmente a unas expectativas inflexibles de cómo, cuándo y dónde deben suceder los acontecimientos, creemos que su cumplimiento es la única medida de éxito y que nuestra felicidad depende exclusivamente de ello.

Es así como llenamos nuestro día a día de ansiedad y estrés por la presión que sentimos producto de la obligación que nos imponemos de acumular títulos, estatus, posesiones materiales y dinero que nos causa angustia, dolor, remordimiento y culpa al no cumplirlo. En un proceso de acaparamiento sin fin, en el cual no hay tiempo de deliberar para decidir si realmente lo que queremos obtener, realmente lo necesitamos y es lo más conveniente para nosotros.

Ciertamente todos hemos tenido alguna etapa en la cual por muchas razones hemos dado prioridad a la acumulación material, el problema está cuando ésto se convierte en nuestra única prioridad y deja de ser una etapa para pasar a ser la vida misma, esto fue lo que yo empecé a sentir con mi propia existencia y la insatisfacción que sentía me llevó a cuestionarme si esto era realmente la vida, “un simple proceso de acumulación”.

Comprendí entonces que nuestra existencia es la consecuencia directa de nuestras decisiones y que ésta puede estar impulsada por el perfeccionismo y la competencia si así lo queremos, donde la felicidad dependerá del éxito y éste a su vez se definirá por el estatus, las posesiones y la apariencia o por el contrario nuestra vida puede ser tan personal, apacible, feliz y plena como nosotros queramos hacerla, en lo que la acumulación que vinimos hacer será de tiempo con los nuestros,  aprendizajes y experiencias.

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“La vida es muy simple, pero nos empeñamos en hacerla difícil”

Confucio

Photos by Danielle MacInnes and Angelina Litvin on Unsplash

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