¿Qué Monto de Dinero te da Tranquilidad?

Hoy por hoy es común encontrar mucha información en artículos, vídeos, cursos y libros que aseguran tener la fórmula mágica para volvernos ricos, jubilarnos a los 35 o alcanzar nuestra libertad financiera, lo cual suena extremadamente tentador. Sin embargo, aunque de muchos de ellos podamos rescatar datos valiosos y los podamos tomar como referencia, ninguno de ellos considera nuestra individualidad, diferencias, el entorno en el cual vivimos, nuestro estilo de vida e intereses.

Con lo cual, debemos partir de que los objetivos financieros para cada persona son únicos, y mientras la tranquilidad para muchos se alcanza con la organización financiera al saldar las deudas, para otros pasará por la seguridad y ciertamente estará en generar un monto de riqueza tal que les permita darse ciertos lujos.  Lo cierto es que sea cual sea nuestro objetivo, lo que todos debemos aterrizar y pocos los hacemos, es, ¿Cuál es ese monto de dinero?

Teniendo ésta cifra clara y partiendo de nuestra situación actual, qué debemos hacer, cómo y cuánto tiempo nos tomará cumplir dicho propósito, ya que sólo en el momento en qué lo definimos, nuestro cerebro podrá verlo como algo concreto y encontrará la manera de hacerlo, de lo contrario nunca pasaremos a la acción, el monto que necesitamos no pasará de ser una presunción y esa ansiada meta no dejará de ser, simplemente un sueño.

Todo hasta aquí suena bastante obvio, pero en la práctica si nos preguntaran, ¿Cuál es ese monto? cuántos de nosotros podríamos sin divagación, dar una respuesta exacta. Para poder definir esa cantidad, necesitamos diferenciar entonces cuál es el monto de dinero que nos brinda tranquilidad, lo cual en mi interpretación personal  y mi propio ejercicio de reflexión fue definir ese importe de ingresos a recibir que me permite cubrir mis necesidades básicas, contar con un fondo para calamidades y emergencias, mantener unos ahorros por el equivalente a 12 meses de éste mínimo ingreso para vivir y permitirme algunas complacencias.

Así, el paso siguiente entonces, fue establecer cuál es el monto de dinero que me permitiría lograr lo que yo entiendo como libertad financiera y que adicional al monto anterior, es aquel que además se sustenta a través de diversas fuentes de ingreso, diversifica el riesgo y aunque nunca podemos hablar de seguridad, de cierta manera cubre varios frentes para garantizar el ingreso a futuro.

Ahora bien, hablar de una jubilación tan temprana en un país en vías de desarrollo, si bien no quiero ser pesimista, si soy realista, creo que para la mayoría de nosotros es una utopía, ya que en nuestros países contamos con muy pocas o en muchos casos ninguna garantía, con lo cual nuestro ingreso dependerá exclusivamente de lo que individualmente cada uno haga, asumiendo parcial o totalmente los costos de nuestra salud, educación, vivienda y pensión, entre otros, lo cual limita nuestra capacidad de lograr objetivos financieros tan ambiciosos como éste, que con total certeza para personas en entornos más favorables, es posible.

Empero, lo que para nada es una utopía, es que al aterrizar el monto de dinero que nos permite cumplir con nuestros anhelados objetivos financieros, muchos de nosotros nos daremos cuenta que no necesitábamos tanto como presumíamos que era y que tal vez nuestro propósito es realizable y está más cercano de lo que imaginábamos.

“El problema de no tener un objetivo claro, es que se puede pasar la vida corriendo de lado a lado en la cancha, y no meter el gol”

Bill Copeland

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Photos by Kelly Sikkema and C MA on Unsplash

 

 

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