¿QUÉ ES LA PASIÓN?

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Si has seguido mi blog, en este punto hubiera querido contarte una linda historia de cómo descubrí mi pasión, decirte que siempre lo supe, que recibí una señal o que sentí una llama interior que me impulsó. En mi caso, no fue así, nunca lo supe y ni siquiera tuve una pequeña pista.

Sin embargo, sí ha habido algo presente a lo largo de mi vida, es el profundo deseo de expresar mi creatividad; lo que de niña fue fácil hacer, ya que me permitía bailar, imaginar que era cualquier personaje, pintar, inventar cuentos y crear a partir de cualquier elemento.

Para mi fortuna, también crecí en una familia y estudié en instituciones donde se fomentaba el libre pensamiento y a través de las ideas, salía a relucir mi creatividad, privilegio que ostenté hasta mi etapa universitaria.

A partir de ahí, a excepción de algunas empresas donde trabajé en mis inicios, al emplearme en grandes corporaciones, intenté expresar mi creatividad, en muchas ocasiones hasta de manera insubordinada.

Pero, al final estas compañías me fueron absorbiendo y yo lo permití, convirtiéndome en una empleada anónima más, que pese a tener grandes ideas, se las guardaba, con tal de no ser tachada como una rebelde. Grave error, desde ahí creí que para expresar mi creatividad, dependía de la aprobación de los demás.

Aun así, nunca dejó de atraerme todo aquello a través de lo cual los seres humanos manifiestan, lo que para mí es sublime, la creatividad. Por ello me deslumbran, las brillantes ideas transformadoras, un descubrimiento científico, todas las formas de arte y diseño, los oficios ancestrales y siento una profunda admiración por todas aquellas personas que han hecho de su expresión creativa, su pasión y su forma de vida.

Fue así como, a través de seguir aquel mágico consejo de desarrollar todas las actividades que despertaran en mí interés, desperté de nuevo en mi vida la curiosidad y entre muchas de las acciones que emprendí, fue la escritura la que hizo una morada para la creatividad.

De esta manera, la escritura, que emprendí como una afición, sin una intención de dedicarme a ello, se fue convirtiendo en aquello donde el tiempo pasaba casi sin percatarme y lo que sin depender de mi estado de ánimo, siempre estaba dispuesta a hacer, incluso sin recibir ninguna paga, durante mucho tiempo.

Así, contra todo pronóstico y pese a no tener relación con mi formación profesional, la experiencia que tenía, los títulos que ostentaba, ni brindarme en un principio la probabilidad de generar un ingreso, la escritura se fue colando y ganando su espacio, a tal punto que fue la única actividad que con el tiempo prevaleció.

Generando a su paso, un círculo virtuoso de actividad creativa que me permitió aprender, mejorar la técnica y definir mi estilo personal a través del cual expresé mi ser auténtico, rescaté mi individualidad y saque a relucir mis particularidades, con un deseo genuino de compartir, lo que en principio me escribía a mí misma.

“¿Qué es lo que te gusta tanto hacer, que las palabras fracaso y éxito se vuelven, en esencia, irrelevantes?”
Elizabeth Gilbert

Photos by bruce mars and Fabio Spinelli on Unsplash 

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