Cómo cumplir tus sueños

A diario tengo muchas ideas que en su mayoría, no pasan a ser algo tangible. Lo que no tiene nada de particular pues en la práctica, no todas pueden ser realizables. Sin embargo, en algún momento empecé a notar que todas aquellas que formaban parte de un sueño que deseaba materializar, se quedaban en un plan.


Me di cuenta entonces que en la planificación, mi cerebro hallaba todas las excusas para no continuar, con lo cual todos mis proyectos se quedaban a media marcha, porque siempre me faltaba algo, tiempo, dinero o conocimientos.


Siendo sincera, hoy me detengo a planear muy poco. Esto por supuesto, no quiere decir que no sepa qué quiero, por supuesto que lo sé y además tengo claro el para qué quiero hacerlo y al empezar, he aprendido que el cómo se va resolviendo.


Así, mientras antes me detenía a pensar y planificar con detalle cada paso y esperaba a cubrir todos los riesgos y tener todo lo que yo creía me hacía falta, hoy sé que aunque tengamos un plan perfecto, en la vida las cosas rara vez suceden como las esperábamos y es por ello, que solo enfocándose en el proceso, con acciones diarias, los sueños pueden ser una realidad.

Aprendizaje que me ha servido mucho en estos tiempos de tanta incertidumbre, donde nadie sabe qué va a pasar mañana, porque evita que ante los desafíos que se presentan cada día, me ponga excusas para abandonar mis sueños.


Dándome la flexibilidad para ajustar, redireccionar y adaptarme con mayor facilidad, sin apego a lo que hubiera querido que fuera y no fue, abriendo mi mente a que sea posible, solo que de otra manera y a su tiempo.


“¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?”

Vincent Van Gogh

Photo by Edu Lauton on Unsplash

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