La Paradoja de la Crisis

Este es mi cuarto año como autónoma y mi ingreso proviene de diversas fuentes, entre las cuales, la principal depende del sector inmobiliario. Para el mes de junio, mi ingreso ya se había reducido a la mitad y debía cumplir aún con mis compromisos.

Para mi fortuna, hace muchos años que he logrado mantener mi nivel de gasto a raya, para contar con una reserva de dinero, con lo cual esta era la primera opción que tenía, tomar parte de mis ahorros pero, la verdad no quería hacerlo.

Sin embargo, al vivir durante muchos años por debajo de mis posibilidades y contar con este dinero, me dio tranquilidad para esperar a que la situación mejorara. Lo que con gradualidad se ha venido dando, incluso antes de lo que yo misma esperaba.

En el mes de junio, logré cumplir mis compromisos con unas regalías que recibí por la venta de mi libro, sin tocar mis ahorros, ya que con el confinamiento, al permanecer mucho más tiempo en casa, las personas aumentaron sus niveles de lectura y aunque mi libro no fue escrito para este momento, su temática le ha permitido a muchas personas, tener una perspectiva diferente para, fluir con él de una mejor manera.

Aún en julio, no había compensado el desfase de mis ingresos pero, empezaron a llegar las buenas noticias, ya firmé unos nuevos contratos que me permitirán recuperar parte de mis ingresos entre los meses de agosto y septiembre y en adición, un proyecto Fintech, que veníamos trabajando con mis socios, desde hace varios años, fue seleccionado por el gobierno para un programa de estímulo de consolidación y crecimiento.

Sin lugar a dudas, este año no era lo que esperaba pero, me sorprende la manera en la cual se está desenvolviendo y siento una enorme curiosidad por saber cómo va a terminar.

“No pienso en toda la desgracia, sino en toda la belleza que aún permanece”

Ana Frank

Image by klimkin from Pixabay 

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