EL PODER DE LO INESPERADO

¿Frustrada? Si, así era como aún me sentía. La paradoja era que ya tenía todo lo que se suponía quería, había planeado y por lo cual tanto había trabajado pero, faltaba la sustancia en mi vida. Hasta que llegó lo inesperado.

Mi esposo había decidido estudiar un MBA, y parte de las clases se realizaban en algunos días y durante horarios laborales.  Fue entonces a informarle y pedir permiso a su jefe.  El permiso fue negado y en su lugar su jefe le propuso postularse a una beca con todos los gastos cubiertos durante el periodo de estudio.

En ese momento la propuesta de la beca fue para nosotros ¡increíble!. Manos a la obra, mi esposo empezó a tramitar los documentos que se exigían en el proceso y a presentar los exámenes de validación que se requerían para la postulación. Por mi parte, con mucho escepticismo, solicité una licencia no remunerada para poderlo acompañar. Pese a mi incredulidad, ésta fue otorgada sin mayor dificultad, lo cual yo interprete como una señal de que este era el camino que debía seguir.

Muchos meses transcurrieron y muchos avances se dieron, hasta que se obtuvo la respuesta final: ¡A mi esposo le fue otorgada la beca!. Aunque temporal, ésto implicaba un cambio total en nuestras vidas, pues hasta ese momento aunque habíamos tenido la oportunidad de viajar por placer, nunca habíamos vivido fuera de nuestro país.

Esto no solo representaba una invaluable oportunidad, sino la ocasión de poder disfrutar de un año sabático, lo cual rompía por completo la monótona rutina en la que nos encontrábamos inmersos.

Un mundo nuevo por descubrir…

«Lo inevitable rara vez sucede, es lo inesperado lo que suele ocurrir»

John Maynard Keynes

Photo by Brooke Cagle on Unsplash

¿A más Opciones más Satisfacción?

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Años atrás me encantaba ver la variedad de productos en la tiendas y la disponibilidad permanente de opciones en el mercado y sin dudar que esto tiene enormes ventajas, con el pasar de los años, la madurez, la definición de un estilo de vida, el aumento de mi poder adquisitivo y la preferencia por disfrutar las experiencias más que de tener cosas,  mis decisiones de compra actualmente benefician más mis prioridades, la calidad y el uso del tiempo con lo cual comprar se ha transformado en una actividad secundaria pero más placentera y satisfactoria.

Hoy comprar dejó de ser una actividad imperativa u obligatoria y desapareció totalmente como una opción de ocio cuando no tengo nada que hacer, pues hoy es el resultado de una decisión consciente que surge de una necesidad verdadera de adquirir productos o servicios que me aporten un valor real.

Es así como a pesar de haber reducido las salidas a comer fuera de casa, hoy hacerlo es una actividad planeada que involucra descubrir espectaculares restaurantes donde el menú tiene pocas pero cuidadas y exquisitas opciones, con una esmerada y delicada elaboración teniendo como resultado platos extraordinarios que complementan la experiencia con un impecable servicio dentro de un plausible ambiente.

En igual sentido la experiencia de ir de tiendas la he simplificado  a la selección de unas cuantas boutiques con pequeñas colecciones de vestuario, zapatos y accesorios con particulares y únicos diseños y dedicada confección con pulidos detalles que compaginan perfectamente con mi estilo personal.

Así mismo hoy prefiero las secciones en los supermercados o los pequeños mercados donde abundan los alimentos naturales y saludables y se reduce la tentación de las innumerables opciones de los productos altamente procesados.

De ésta manera he priorizado la calidad sobre la cantidad, reduciendo la frecuencia de las compras y el número de productos que adquiero, eliminando la impulsividad por lo superfluo, aprovechando, usando y realmente apreciando los artículos que decido llevar a casa, con lo cual tener un número reducido de opciones me lleva a tomar decisiones más rápidas y efectivas con éste fin.

Lo cual a su vez es acorde con mis necesidades actuales, las de mi familia, mi hogar y mis finanzas, abriendo la puerta así a la frugalidad al inteligentemente vivir sin que falte nada, pero sin que sobre tampoco, encontrando un verdadero equilibrio en el consumo.

“Me gusta vivir pobre…pero con mucho dinero”

Pablo Picasso

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Photos by Jomjakkapat ParruengSteven Wei and Angelina Litvin on Unsplash

La Empatía es un Buen Negocio

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Hace un tiempo tuve que realizar un viaje aéreo con mi hija aún pequeña, para lo cual debía estar en el aeropuerto con 3 horas de anticipación para poder realizar sin afán todo el proceso de emigración. El itinerario tuvo un retraso ese día, lo que agregó 2 horas más  de tiempo sumadas a las  3 de vuelo. Una vez llegamos a nuestro destino pasamos en una 1 hora todos los controles migratorios  y acudimos a buscar nuestras maletas, proceso que nos tomó 1 hora adicional ya que en dicha aerolínea sin un ápice de empatía, los carruajes de los infantes no son una prioridad y salen en la banda hasta el final después de todo el equipaje.

Contraria a ésta experiencia, en la búsqueda de restaurantes para disfrutar de una comida agradable en familia, hemos encontrado varios lugares donde ser amigables con los niños realmente lo han tomado muy en serio con opciones de menús deliciosos y saludables para nuestros más pequeños, vajilla y cubiertos adaptados para sus edades, baños familiares y zonas seguras diseñadas para su entretención, donde todos podemos disfrutar de una agradable comida sin molestar a los demás comensales.

Comodidades que para los padres son invaluables, en lo cual el precio pasa a un segundo plano como factor decisorio pues sin lugar a dudas estaremos dispuestos a pagar más por tener estos beneficios. Así mismo, dichos restaurantes sin mayor esfuerzo van quedando en el “top of mind” de nuestros hijos,   lo que no es nada despreciable si se tiene en cuenta que hoy el 30% de las decisiones de compra en los hogares las toman los niños.

Así como éstos restaurantes han logrado generar una verdadera empatía con las necesidades de las familias que son sus principales clientes, otros negocios en la misma vía están creativamente haciendo lo mismo y es así como hoy encontramos productos para el cuidado personal que ya han incorporado el sistema braille para las personas con discapacidad visual, otros con apertura abre fácil para aquellos con pérdida de funcionalidad en sus manos, ambientes más silenciosos para personas neurodiversas o simplemente con sentido común han incorporado en sus instalaciones accesos para personas con movilidad reducida entre muchos otros ejemplos, con lo cual le abren la puerta a los más de 1000 millones de personas en el mundo que hoy tienen algún tipo de discapacidad.

Adicionalmente hoy sabemos que las personas mayores de 60 años,  superaron por primera vez en número a la población menor de 15 años, acercándose igualmente a los 1000 millones de personas y según proyecta la OMS, la población mayor de 80 años se incrementará casi cuatro veces hasta alcanzar los 395 millones en el 2050  en un hecho sin precedentes en la historia.

Datos que han hecho volcar los esfuerzos de muchos empresas a empatizar con ésta población donde han ido más allá de simplemente crear una fila de atención preferencial y como en una conocida cadena de supermercados americana enfatizan en una atención mucho más amable y sin prisas donde pueden tranquilamente conversar con la persona que los atiende y tomarse el tiempo que requieran para hacer el registro y pagar sus productos creando una conexión más humana.

Teniendo en cuenta que varias investigaciones indican que el 68% de éstas personas prefiere seguir viviendo en sus hogares pero requieren de ayudas, muchas empresas hoy ofrecen servicios seguros y confiables de salud en casa con apps que les permiten recordar sus horarios de toma de medicamentos e intuitivamente pueden detectar situaciones de peligro alertando a los servicios de emergencia y otras por su parte complementan ofreciendo servicios de limpieza y alimentación en sus hogares.

Así mismo, en contravía de lo que hace el sector tecnológico, hoy en el mercado europeo se ofrecen teléfonos que intencionalmente no  son smartphone para adaptarse a las necesidades de éstos clientes, con un manejo más sencillo, larga duración de batería  y pantallas y teclados más gran grandes especialmente diseñados para ésta población.

Adicionalmente, ya que más del 60% afirma haberse sentido muy solo en algún momento, hoy se ofrecen innumerables servicios culturales, deportivos y de entretenimiento donde se promueve la socialización incluso sin salir de casa y en caso de requerir salir de sus hogares ya existen servicios de transporte especializado más amables, seguros, confiables, totalmente adaptados para la movilidad reducida, muchos de los cuales son amigables también con sus mascotas.

En un mundo ajetreado, complejo y con un alto nivel de incertidumbre como en el que nos movemos hoy y en consecuencia altamente competido para los negocios, la empatía puede ser entonces ese factor diferenciador que lleve a una empresa a sobresalir frente a su competencia,  a través de hechos positivos que conectan emocionalmente con sus clientes y quedan grabados en la memoria para siempre, haciéndoles sentir realmente importantes, generando un sentimiento de gratitud que les garantiza la sostenibilidad en el tiempo cuando sin limitarse a inundarnos de campañas publicitarias, realmente perciben como pensamos, sentimos y qué esperamos como clientes.

«La más básica de las necesidades humanas es entender y ser entendido. La mejor forma de entender a una persona es escucharla»

Ralph Nichols

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¿Cómo tener un Buen Día?

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Durante dos décadas trabajé en la venta de servicios y un buen día era determinado por mi buena actitud, al escuchar asertivamente, lograr conexiones auténticas y  permitirme ponerme en el lugar  de los demás entendiendo sus necesidades.  Sin embargo, pese a tener claro que mi actitud era decisiva, otros días si que me levantaba con el pie izquierdo….o por lo menos eso creía yo.

Por supuesto hasta ese momento jamás había escuchado hablar de la formación reticular de nuestro cerebro y mucho menos era consciente de que mi actitud no estaba determinada por lo que me sucedía sino por cómo yo interpretaba la situación en ese momento, influenciada por mi estado de ánimo, mi emocionalidad y mis pensamientos.

Mis días transcurrían entonces al vaivén de las circunstancias, en los afanes, los pendientes, el tráfico y el estrés crónico, lo que yo consideraba normal pese a que ya incluso había somatizado en mi cuerpo algunas dolencias, pero aún sin ninguna consciencia del impacto que las emociones negativas precedidas de pensamientos pesimistas estaban ocasionando en mi vida.

Hoy está demostrado científicamente que nuestro cerebro a través de las funciones de La formación reticular forma la red sobre la cual se sostiene y se construye la conciencia y el aprendizaje y es la responsable de la interpretación de la información percibida mediante los órganos de los sentidos, produciendo que transformemos la motivación en acción y en éste contexto crea nuestra realidad.

En éste sentido cada pensamiento generará una emoción en nosotros que impactará nuestra realidad cada día  y dependerá sólo de nosotros entrenar nuestro cerebro a vivir en en el presente poniendo el filtro del optimismo ya que así no tengamos control de lo que ocurra, si podemos elegir la manera de asumirlo, ya que la felicidad y lo que atraemos no depende de lo que nos sucede, sino de cómo decidimos vivirlo.

Entonces, ¿Cuántos buenos días tendrás éste año?

El día de hoy no fue un buen día.
Y no me trates de convencer que
Hay algo bueno en todos los días
Porque cuando miras de cerca
En este mundo existe la maldad.
Aunque
Hay algo de bondad que brilla a través de la maldad de vez en cuando
La felicidad y la satisfacción no son duraderas.
Y no es verdad que
Todo está en la mente
Porque
La felicidad verdadera se puede obtener
Solo si lo que te rodea es bueno
No es cierto que lo bueno existe
Estoy seguro que estás de acuerdo que
Mi realidad
Crea
Mi Actitud
Todo está más allá de mi control
Y tu nunca en un millón de años me oirás decir que
El día de hoy fue un buen día.

Si ya acabaste de leer éste poema, ahora te invito a que lo leas de abajo hacia arriba…..¿Qué cambio?

Fuente: https://medium.com

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¿Controlar o Fluir?

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Un día cualquiera como hoy puedes estar pensando que te apetece tal vez ir a un buen restaurante, tomarte unas copas, invitar algunos amigos o ir al cine, en pocas palabras salir de la rutina y divertirte un poco, de pronto sin esperarlo te encuentras con aquel conocido con el cual has coincidido un par de veces, han entablado alguna conversación casual pero poco lo conoces y de repente en ésta oportunidad te pregunta si tienes planes, te invita a una pequeña fiesta que va tener en su casa y sin tener aún nada definido, tu impulso te hace preguntarte ¿por qué no?  Y has aceptado de inmediato.

Sin ninguna prevención has acudido al lugar, llegas allí y te encuentras con una atmósfera agradable y cálida, casi familiar, te han presentado unas cuantas personas y pronto te descubres totalmente integrado al grupo dentro de una conversación amena, divertida e interesante con personas cautivantes, sin hablar de que te has deleitado con unas cuantas copas y una comida estupenda, lo que ha terminado por ser una de las mejores fiestas en la que has estado recientemente.

Has acudido a la fiesta con el firme propósito de divertirte, lo que trasladado a nuestro vida quiere decir que el objetivo estaba claro, aceptaste la invitación y llegaste al lugar, lo que significa que también emprendiste las acciones necesarias sin embargo, no se preconcibió una expectativa del cómo ibas a lograr divertirte, simplemente fluiste en el momento y bajo las circunstancias que se te presentaron.

Seguramente todos hemos pasado por una experiencia similar en la que sin estar esperando nada en particular hemos descubierto algo maravilloso encontrando que sin perder de vista el objetivo, cuando emprendemos alguna acción encaminada alcanzarlos pero sin mayores prevenciones, han llegado los «regalos»

Contrario a nuestra historia hay ocasiones en nuestra vida real donde al tener una expectativa fija, estamos definiendo desde nuestro ego cómo deberían suceder las cosas y nos limitamos a ver la situación sólo desde nuestras percepciones, creencias, opiniones y juicios sin ver el panorama completo de diversas posibilidades que tenemos a la mano.

Hemos escuchado muchas veces historias en las cuales las personas relatan que cuando dejaron de obsesionarse con conseguir pareja encontraron al amor de su vida, cuando se olvidaron de que los llamaran de aquella empresa donde querían entrar a trabajar de pronto surgió la oportunidad de montar su propio negocio o de un empleo mejor del que estaban esperando y cuando desistieron de continuar con la opción de realizarse tratamientos reproductivos llegó el hijo que estaban deseando.

Lejos de abandonar sus objetivos, éstas personas lo que dejaron ir fue el apego a esa expectativa particular que habían definido de cómo debían suceder los hechos y al abrir su mente tuvieron la ocasión de ver las incontables posibilidades que existen para lograr cumplir un sueño.

Al fluir estamos aceptando que no controlamos los acontecimientos ya que en la vida sólo tenemos una única certeza y en todo lo demás jugamos en la incertidumbre con infinitas oportunidades que si nos permitimos ver tal vez nos lleven a encontrar nuestros “Regalos”

“La expectativa es la raíz de todos los dolores de cabeza”

William Shakespeare

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Recuerda Quien Eres

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Si cuentas con la fortuna de tener una tarjeta de viajes VIP, seguramente disfrutarás de una atención preferencial, sin filas, mayor capacidad de equipaje a bordo, prioridad de acceso en vuelos, entrada a las salas VIP de los aeropuertos, seguros de viaje y ascensos no solicitados a primera clase aún si tu tiquete aéreo es de clase turista, privilegios que sin lugar a dudas harán tu viaje más placentero, especialmente si viajas por trabajo, con niños pequeños o tu vuelo presenta un retraso.

Este simple ejemplo nos ilustra que a medida que en nuestra vida alcanzamos el éxito, ostentamos alguna posición de poder o nuestro nivel económico nos permite pagar las ventajas de una vida más cómoda, nos brindarán prebendas y las personas a nuestro alrededor empezarán hacer cosas por nosotros aún sin haberlas pedido, enormes privilegios que disfrutamos y definitivamente hacen nuestra vida más conveniente.

Sin embargo, al empezar a disfrutar de muchas condiciones de exclusividad, nuestro ego puede jugarnos una mala pasada al actuar como “nuevos ricos” y caer en la inmodestia, la arrogancia, la presunción, la soberbia o peor aún hacernos creer que nosotros somos ese cargo que ocupamos.

Sin embargo, debemos ser conscientes que en realidad estos enormes privilegios que ahora podemos disfrutar no están hechos para nosotros, sino para  la posición que ostentamos, la cual en algún momento de la vida cambiaremos o incluso perderemos.

Al entender la transitoriedad de dichas circunstancias y poner freno ante el entusiasmo exagerado que pueden provocar ciertas oportunidades favorables en la vida y mantener los pies sobre la tierra, podremos disfrutar a plenitud las posibilidades reales que presenta una situación de privilegios, sin tener mayores expectativas de las que corresponde, de forma humilde, práctica, modesta y con inmensa gratitud ante la vida, sin olvidar nunca que somos mucho más que la posición que ostentamos.

“Después de cuatro años y medio intensos y maravillosos como CEO de Groupon, he decidido que quiero pasar más tiempo con mi familia… es broma… hoy me han despedido.”

Andrew Mason

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“Hay un momento en el que entendemos que el Tiempo es Vital”

En el 2011 me realicé unos exámenes de salud rutinarios, pues me estaba preparando para ser madre y debido a antecedentes familiares mi Doctora solicitó unas pruebas adicionales de anticuerpos, los cuales salieron positivos y representaban la probabilidad de tener una enfermedad autoinmune.  Sin embargo, sin mostrar síntomas y dado que algunas personas sanas también tienen el mismo resultado, fue básicamente sólo informativo.

Con los años, los síntomas fueron manifestándose y en los años recientes después de muchos estudios fui diagnosticada con lupus que es una enfermedad autoinmune, crónica e incurable que para fortuna en mi caso tiene pocas probabilidades de afectar órganos vitales pero presenta una considerable afectación de mi calidad de vida.

Lejos de amilanarme, me informé, aprendí sobre la enfermedad y sin victimizarme tomé responsabilidad siendo parte activa para lograr mi bienestar declarando que ésta enfermedad no me iba a detener para vivir mi vida a plenitud, pero siendo consciente que debía empezar a llevar un estilo de vida sano y diferente ya que debía evitar el estrés nocivo pues dispara brotes de la enfermedad y a convivir con los dolores, la fatiga crónica y la falta de energía, que en mi caso personal fue lo más difícil de asimilar por que siendo una persona joven mi cuerpo empezó a dejar de responderme.

El aprovechamiento del tiempo se hizo entonces una premisa vital, al entender que no hay otro recurso más importante, pues nada ni nadie nos va devolver el que hemos perdido.  Entonces, ¿Qué sentido tiene concentrar nuestra atención en lo que no tenemos? Sentimos que siempre nos hace falta algo para ser felices, perder kilos, tener más belleza,  dinero, títulos, un mejor vehículo o una casa más grande, una pareja. Buscando siempre nuestra felicidad en otras personas, en los bienes materiales o en las circunstancias externas.

Olvidándonos por completo de disfrutar de lo mucho que ya tenemos y por lo que podemos estar agradecidos como nuestra salud y la de las personas que queremos, tener el privilegio de contar con una familia, los amigos incondicionales, la resiliencia, nuestros talentos y capacidades para salir adelante, cosas que por lo general estamos tomando por sentado.

El simple acto de agradecer y valorar lo que ya tenemos cambia nuestra actitud al ver la abundancia, entendiendo dónde está la verdadera alegría de vivir, atrayendo nuevas oportunidades, mejores relaciones, riqueza y bienestar pues nuestra energía va hacia aquello en lo que ponemos nuestra atención.

Adicionalmente al ser consciente del valor del tiempo, evito cualquier información que no aporte a mi vida y dejé de ser una víctima de los medios de comunicación pues no malgasto mi tiempo recibiendo publicidad que me lleva a creer que soy un ser incompleto y que necesito cosas materiales para ser feliz, ni me lleno de emociones tóxicas con noticias negativas sobre las cuales no tengo ninguna influencia ni puedo llegar a cambiar, evitando discutir sobre las mismas sólo para demostrar que tengo la razón; por el contrario proactivamente tomo acción sobre lo que sí está dentro de mi ámbito de control.

Al vivir en la incertidumbre de no saber si mañana tendré la suficiente energía para hacer lo que deseo hacer, me olvidé de aplazar lo realmente importante para mí, doy prioridad a mis proyectos y crezco al salir a diario de mi zona de confort, pasando del grupo de los ¿Por qué?  Al grupo de los ¿Por qué no?

Aprendí que hay una bendición detrás de cada problema y que la plenitud en la vida tiene poco que ver con los que creemos que nos hace falta para ser felices, los muchos o pocos bienes materiales que tengamos o los acontecimientos externos que suceden, sino que dependen totalmente del sentido y el valor que nosotros damos a esas cosas. Sólo cuando tu tiempo esté invertido en tus prioridades más importantes, podrás experimentar un verdadero equilibrio en tu vida.

“A la edad de 18 años decidí no volver a tener un mal día en mi vida.  Me sumergí en un infinito mar de gratitud del que aún no he salido”

Patch Adams

 

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Casi la mitad de los empleos que hoy conocemos podrían desaparecer.

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Hace unos días me llamó una asesora de fondos de inversión para contarme que su institución había adquirido un robot de inversiones que realiza trading de manera automática en función de los objetivos de rentabilidad, edad, ingresos y aversión al riesgo y que al reemplazar al trader tradicional les permitía reducir costos que trasladaban a los clientes en una disminución de la comisión que cobraban por la administración, aumentando la probabilidad de obtener una rentabilidad superior a la media de los bancos y fondos.

A pesar de que ya tenía conocimiento de éste tipo de gestiones automatizadas, fue inevitable que la palabra “robot” evocará en mi cerebro imágenes de ciencia ficción y me hiciera pensar lo rápido que las nuevas tecnologías están revolucionando nuevamente el mundo en el cual vivimos, a tal punto que muchos expertos visionarios afirman que casi la mitad de los empleos que hoy conocemos pueden ser automatizados en los próximos veinte años ¡sólo dos décadas!

La historia nos demuestra así que siempre existirán periodos de gran incertidumbre como los que vivimos actualmente y sólo aquellos que logren adaptarse podrán superarlos, sin embargo y pese a que la mayoría de nosotros sentimos temor al riesgo, nos movemos en terrenos inseguros aferrándonos a un empleo, una actividad y continuamos estudiando profesiones pese a que ya percibimos el estancamiento en el mercado, despidos o cierres de negocios masivos y la imposibilidad de las personas para conseguir un nuevo empleo o reiniciar un nuevo negocio en éste mismo sector.

Si hoy en la actividad que realizamos sabemos que no estamos aportando ningún valor ni servimos realmente a otros seres humanos, podemos empezar por cambiar nuestra mentalidad, explorar un cambio de empleo, de negocio, ser creativos y tener un plan B, C y hasta D que nos llevé a tomar acción para crear nuevas posibilidades.

La clave estará entonces en entender éstos nuevos cambios donde los trabajos disponibles requerirán experiencia, habilidades específicas y actitud más allá de un título, sin malinterpretar con ello que no debemos estudiar, si no que por el contrario nos exigirá una formación permanente y una educación continua para estar al nivel de las nuevas exigencias y  éste aprendizaje no necesariamente se dará de manera formal como tradicionalmente lo hacíamos.

Aunque con temor, personalmente decidí abrir ésta “caja de pandora” y enfrentar éstos cambios con una profunda curiosidad y un enorme deseo de aprender que me ha llevado a ver en los problemas un universo infinito de nuevas oportunidades donde sé que nuestras limitaciones nos las impone nuestra falta de apertura, flexibilidad y creatividad, ya que hoy tengo la convicción de que no es el mercado, somos nosotros los que nos quedamos atrás.

Entonces, ¿Por qué no actuar?

“Dentro de 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste, así que Explora, Sueña y Descubre”

Mark Twain

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¿Tu Economía Familiar es un campo de batalla?

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Si hablar de dinero en tu hogar genera reproches, distanciamientos, zozobra y conflicto, no eres el único, pues se considera que es una de las principales causas que ocasiona tensiones entre los miembros de una familia.

Podemos suponer que los principales problemas pueden ser generados por falta de fuentes de ingreso al perder un empleo o por que dicho ingreso no es suficiente, sin embargo, éstas son circunstancias temporales en la vida de las personas que se subsanan en el tiempo.

Lamentablemente en la mayoría de casos no se trata de la cantidad de dinero, de lo mucho o poco que se gane, sino de la forma en la cual lo administramos y lo gastamos, trastocando por completo nuestro sentido de las prioridades.

Si posiblemente ésta es tu situación y has leído hasta aquí, tu intención seguramente es recuperar la armonía de tu hogar y espero que responder a las siguientes preguntas y reflexionar sobre las respuestas te ayuden para empezar:

  • ¿Quiénes y cuánto aportan en el hogar?
  • ¿Llevamos un registro de gastos diarios para saber a dónde se fue nuestro dinero?
  • ¿Sabemos el total anual que nuestros gastos representan?
  • ¿Estos gastos están jerarquizados de acuerdo a lo que realmente es necesario, importante y prioritario para nuestra familia?
  • ¿Tenemos claridad sobre cuáles de nuestros gastos son periódicos, cuáles de ellos variables y aquellos esporádicos o imprevistos?
  • ¿Hemos definido un presupuesto familiar y nos ceñimos a él?
  • ¿Tenemos deudas tóxicas asociadas a un consumo irresponsable y al mal uso de los créditos y las tarjetas de crédito?
  • ¿Contamos con seguros que protejan nuestra salud, nuestro patrimonio y un fondo para emergencias e imprevistos?
  • ¿Cómo Familia, tenemos un objetivo u objetivos comunes a alcanzar que motivan a todos sus miembros a ahorrar para éste fin?
  • ¿Nuestros hijos están educados financieramente?

Si las respuestas a éstas preguntas no son las que hubieras deseado, tu familia vive actualmente en una espiral de consumo, aún le preocupa mucho lo que piensen los demás llevando un estilo de vida que no puede costear, está muy por encima de sus posibilidades y sabes que inevitablemente tarde o temprano los llevará a la quiebra, tal vez ha llegado el momento de actuar, retomar el control y recuperar la tranquilidad. ¡La solución está en tus manos!

“Cada vez que se encuentre Usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”

Mark Twain

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Ser Frugal cuando tienes Hijos

Una pregunta que me han hecho frecuentemente es cómo se puede ser frugal cuando tienes hijos y esto lo entiendo perfectamente porque diariamente nos bombardean con publicidad que al igual que a nosotros los adultos nos hace creer que nuestros hijos serán seres incompletos o infelices sin los juguetes, muebles, accesorios, decoración, ropa y demás artilugios que ofrece el mercado.

Sin embargo, nuestra experiencia como padres sólo nos ha reafirmado que la elección de una vida frugal es coherente con nuestros valores, que es posible y además totalmente recomendable ya que lo que un niño realmente necesita es unos padres presentes en su crianza que logren como familia construir un vínculo fuerte que dure toda la vida ya que es el primer núcleo al cual generarán pertenencia.

Así mismo las prioridades en nuestro caso, es que nuestra hija cuente con una excelente educación, la mejor atención en salud, una alimentación rica, sana y balanceada, una vivienda confortable y segura y su día a día esté enfocado al aprendizaje a través del juego y la vivencia de experiencias en lugar de al consumo.

Debemos tener la tranquilidad que cuando decimos no a algo, nuestros hijos aprenden que el mundo no está hecho a su medida, que muchas veces en la vida tendremos que trabajar, esforzarnos o esperar por una gratificación porque el mundo no es de complacencias inmediatas y no siempre obtendremos todo lo que queremos, enseñándoles el valor que tienen las cosas, el manejo de la frustración y a ser resilientes.

Inculcando éstos valores, estamos también formando mejores seres humanos para el mundo cuando aprenden a ver a las personas por lo que son y no por lo que tienen, a ser agradecidos, sentir sensibilidad por el dolor y ser generosos con su prójimo,  a priorizar la calidad sobre la cantidad en sus elecciones, hacer un consumo responsable y sostenible, a cuidar sus finanzas y considerar el medio ambiente, logrando así una vida productiva, provechosa, simple y práctica al utilizar su tiempo y dinero en lo que realmente es esencial para ser felices.

Para lograr esto nuestra mejor estrategia siempre será el ejemplo, si hemos decidido ser frugales por elección, debemos ser coherentes entre lo que pensamos, decimos y hacemos porque el 90% de lo que nuestros hijos aprenden es lo que ven y luego imitarán y cuando les llegue la edad en la cual la presión de grupo sea más fuerte y estén más expuestos a la publicidad, tendrán mejores herramientas para tomar sus decisiones y aprenderán más fácilmente de sus errores.

Sin lugar a dudas ser padres puede ser desafiante y al mismo tiempo lo más gratificante de nuestra vida,  por ello es nuestra responsabilidad no permitir que nuestros hijos confundan el «ser» con el «tener» y traten de buscar en los objetos su felicidad.

Aprovechemos el presente para disfrutar cada momento de la vida de nuestros hijos, enseñarles que divertirse y sentirse bien tiene poco que ver con la adquisición de artículos.  El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos, en unos cuantos años serán adultos con agenda propia y nuestro papel de padres pasará a ser menos educativo y mas de apoyo y escucha siempre que nos necesiten.

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“Los caminos pueden ser guías, pero no senderos trazados”

Lao Tse

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